Barçagate: El silencio atronador del Real Madrid

A policeman enters the offices of the Barcelona Football Club on March 01, 2021 in Barcelona during a police operation inside the building. - Police raided the offices of FC Barcelona on March 01, 2021, carrying out several arrests just six days ahead of the club's presidential elections, a Catalan regional police spokesman told AFP. Spain's Cadena Ser radio said one of those arrested was former club president Josep Maria Bartomeu, who resigned in October, along with CEO Oscar Grau and the club's head of legal services. (Photo by LLUIS GENE / AFP)

Tras el escandalo destapado por el programa de la cadena SER en Barcelona, ¿Qué te juegas?, se van sucediendo las reacciones. Primero de los aficionados al fútbol y sus agentes externos, y por último, y con cuentagotas, de los verdaderos damnificados de esta historia, los clubs. De entre todas las reacciones que ha suscitado el Barçagate, hay una, por omisión, que llama la atención, la del Real Madrid

A estas alturas todos suponemos el porque de esa omisión, el proyecto de la Superliga. Porque seria un golpe muy duro para la idea de Florentino Pérez soltar la mano del Barcelona y la Juventus tras los escándalos ocurridos con el caso de las plusvalías y el Barçagate.

Pero no es menos cierto que también es una importante mancha para la credibilidad del Real Madrid unir su nombre en un proyecto con dos clubs que arrastran semejantes escándalos. La Juventus cometió, y esta condenada por ello, irregularidades a la hora de hacer fichajes y maquillar sus cuentas para mejorar el fair play financiero, mientras que el Barcelona esta probado que pago al vicepresidente del comité técnico de árbitros de la RFEF durante diecisiete años.

¿Para que pago al vicepresidente del CTA?. Seamos sinceros, todos nos lo imaginamos pero no lo sabemos de manera fehaciente. Y además hemos de respetar la presunción de inocencia del Barcelona. Pero no es menos cierto que fuera para lo que fuera es una irresponsabilidad de marca mayor que merece ser castigada duramente por el bien de la ya muy mermada credibilidad del fútbol español. Seria un escandalo aún mayor todavía que el Barçagate, que FIFA y/o UEFA tuvieran que ser quienes sancionaran al Barcelona por este escandalo en vez de el propio fútbol español.

¿Se imaginan como reaccionarían en otros países si sucediera algo parecido? No lo imaginen porque ya sucedió. En el fútbol alemán, el berlinés Robert Hoyzer, arbitro de la Bundesliga, fue suspendido de por vida de sus funciones. ¿Por qué? Por admitir que influyo, a cambio de dinero en efectivo o en especies, en el resultado de los partidos que dirigía. ¿Con qué fin?. Para que participantes en apuestas deportivas ganaran dinero.

Por ello, todos los amantes al fútbol, y todos los que consideramos al Real Madrid como una escuela no solo de futbol sino de vida, positiva. Y que te hace ser mejor a todos los niveles solicitamos a la entidad presidida por Florentino Pérez una cosa. ¿Cual? Que en este tema del Barçagate se pronuncie. No puede estar por encima de la imagen de un club como el Real Madrid, los intereses económicos, por muy grandes que sean.

Además ponerse de perfil da pie a preguntas que una entidad con el grado de excelencia que la presidida por Florentino Pérez, no merece. ¿Oculta algo el Real Madrid?. ¿Es cómplice el conjunto blanco del Barcelona?. ¿Tan poderosos son los intereses económicos que hay en la Superliga como para unir tu nombre a alguien de dudosa reputación? ¿Miedo a una posible sanción de la UEFA en caso de quedarse solo en la defensa de la Superliga?. Estas, y otras muchas preguntas más, se las puede hacer el aficionado al fútbol mientras el Real Madrid siga de perfil.

Con esto no estoy exigiendo que el Real Madrid, aunque si lo pido encarecidamente, se pronuncie como el resto del mundo. El Real Madrid puede hacer lo que desee, pronunciarse o no, y debemos de respetarlo escrupulosamente. Lo que si creo es que un silencio tan atronador en el tema del Barçagate, es muy triste para todos, no solo para los aficionados al Real Madrid.